Hoy me estreno en el blog de Ready4Social. Si te gusta esto del marketing online, debes haber leído ya algún artículo mío, especialmente en PuroMarketing.com. Sin embargo, afrontar por primera vez la página en blanco de un nuevo blog siempre da cierto respeto.

Pero vamos allá. He querido que mi primera vez en estas páginas estén dedicadas a algo de lo que todo el mundo habla, pero sobre lo que difícilmente se concreta. Se trata del buen marketing de contenidos, aquél que realmente funciona, y causa en los usuarios algo difícil de conseguir: no solo que se emocionen, sino que pasen a la acción.

¿Qué tipo de contenido es el que realmente triunfa en las redes sociales?

La ley para que un contenido funcione es la siguiente: C +U+ E (C de calidad, no de cantidad, ojo) + Utilidad + Emoción.  - compártelo Ya me dijo una vez un profesor que para que un contenido funcione no solo ha de ser bueno, sino extraordinario. Y con ello no me refiero a que ha de ser útil, sino mucho más.

Fórmula contenido efectivo en redes sociales

No siempre el contenido útil funciona, si no es capaz de atraer y, además, mover a la acción. El contenido ideal es aquel capaz de combinar creatividad, con un toque de humor, sin dejar de lado la utilidad, la relevancia, y el componente emocional - compártelo ¿parece chungo, eh? Nadie dijo que fuera fácil, aunque bien es cierto que tampoco resulta imposible. Todo es cuestión de proponérselo. Veamos a continuación algunas claves y ejemplos:

La sinceridad vende

Estamos hartos de que las empresas nos cuenten lo estupendas que son, y las bondades de sus productos. Sin embargo, cuando meten la pata, pocas entonan el mea culpa, y salen a la palestra para reconocer sus errores, y mostrar su lado más humano. En cambio, es en ese momento cuando realmente consiguen conectar con su público. Ese arranque de sinceridad les obliga a bajarse del pedestal, dejar a un lado su soberbia y mirar a los ojos a su cliente, implorando clemencia. Lejos de lo que cabría esperar, los clientes no aprovechan este momento de debilidad para actuar cual verdugos ante la guillotina, sino que confraternizan con la marca, e incluso se sienten más cercanos a ella que nunca.

Un claro ejemplo de sinceridad con el cliente es el de Pepe Phone. La empresa ha protagonizado en más de una ocasión un caso de autoinculpamiento en defensa de la calidad de servicio al cliente. Hasta el extremo de que llegaron a autodenunciarse ante la Agencia de Protección de Datos, o que indemnizan a sus clientes ante un fallo en el servicio, incluso en el caso de que estos no reclamen.

La última fue cuando pidieron perdón a sus clientes, ante el cambio a la tecnología 4G, debido a diferencias con Vodafone, con un extenso mail donde explicaban al detalle la situación, y se adelantaban a la jugada, informando al cliente de los posibles inconvenientes, y cómo el proceso sería en su beneficio ¿quién no agradece que cuenten con uno para este tipo de cosas? Como resultado, las redes sociales se plagaron de comentarios positivos en torno a la marca.

Si el contenido funciona, no lo estropees

Otra pregunta del millón ¿Tengo que estar en todas las redes sociales? y si fuera así ¿me servirá el mismo mensaje? Por muy bien que haya sido aceptado un contenido en una red social, no significa que vaya a funcionar igual de bien en el resto de canales. Es poco menos que si se nos ocurriera publicar un recorte de prensa en televisión ¿acaso tiene algún sentido? Por tanto, mejor adecuar el mensaje a cada canal, ¿no crees?

¿Tienes claro a quién te diriges?

Y no me vale eso de “a todo el mundo, cuantos más mejor, yo no discrimino a nadie”. Porque si utilizas un mensaje muy genérico, con el fin de contentarlos a todos, al final nadie se dará por aludido - compártelo , esto no es como el Señor de los Anillos. Para ayudarte con eso, en nuestra herramienta de gestión de contenidos podrás programar desde un único panel para las principales redes sociales, con un mensaje propio, y horario concreto.

Por tanto, métetelo en la cabeza, el contenido efectivo es aquel que toca la fibra, que parece pensado única y exclusivamente para ese usuario. Solo así conseguiremos despertar el deseo de ser compartido.

Ahora es tu turno ¿qué haces para que tu contenido llegue a tocar la fibra a tu público?